Sopa de pescado española con azafrán Recipe
Aromática y reconfortante sopa de pescado con aroma a azafrán y naranja, como en una taberna costera de Valencia. En España se sirve a menudo como comida de domingo, cuando la familia vuelve de la playa y todos llegan con un hambre feroz. Su sabor recuerda a una mezcla entre la bouillabaisse francesa y una sopa de tomate mediterránea más ligera.
Esta sopa de pescado huele como una taberna costera en Valencia: el azafrán, la piel de naranja, el vino blanco y el tomate crean un caldo de sabor profundo pero ligero. La combinación de pescado y gambas aporta ricas notas umami y, aun así, la sopa no es tan pesada como un guiso, por lo que funciona muy bien como plato principal para una comida larga y tranquila. El azafrán y el toque cítrico hacen que sea mucho más que una «sopa de pescado corriente»: tiene un carácter festivo, como un plato que se pide en vacaciones junto al Mediterráneo.
Consejos del chef
Lo más importante es no sobrecocer el pescado ni las gambas: añádelos al final, cuando la sopa esté solo hirviendo suavemente y no a borbotones, para que queden jugosos y firmes. Si utilizas marisco congelado, descongélalo antes en la nevera y sécalo bien, de lo contrario la sopa se aguará y perderá intensidad. El azafrán hay que hidratarlo siempre en caldo caliente y no echarlo seco directamente a la olla: así libera más color y aroma, y tratándose de un ingrediente tan caro, no conviene desperdiciar ni una pizca.
Sugerencias de servicio
Sirve la sopa muy caliente, con baguette crujiente o picatostes para mojar en el caldo, tal y como se ve en los pequeños bares portuarios españoles. Para beber, combina de maravilla con vino blanco seco bien frío (por ejemplo, sauvignon blanc, verdejo) o un vinho verde ligeramente espumoso si prefieres algo más ligero. Es un plato ideal para una comida dominical de invierno después de un largo paseo, cuando todos vuelven con frío y mucha hambre.
Ingredientes
- filete de pescado blanco - 600 g
- gambas - 200 g
- cebolla - 1 pieza
- puerro - 0.5 piezas
- zanahoria - 1 pieza
- apio - 2 tallos
- tomates en conserva - 400 g
- caldo de verduras - 1 l
- vino blanco seco - 150 ml
- azafrán - 0.25 cucharaditas
- ajo - 3 dientes
- piel de naranja rallada - 1 cucharadita
- aceite de oliva - 3 cucharadas
- pimentón dulce - 1 cucharadita
- hoja de laurel - 2 piezas
- sal
- pimienta negra
- baguette - 0.5 piezas
- perejil fresco - 2 cucharadas
Preparación
- Coloca el azafrán en un cuenco pequeño, cúbrelo con 3 cucharadas de caldo caliente y deja reposar al menos 10 minutos para que libere su color y aroma.
- Corta la cebolla, el puerro, la zanahoria y el apio en dados pequeños o en rodajas finas. Pica el ajo muy fino.
- En una olla grande calienta el aceite de oliva a fuego medio. Añade la cebolla, el puerro, la zanahoria y el apio. Sofríe de 8 a 10 minutos, removiendo a menudo, hasta que las verduras se ablanden y se vuelvan translúcidas, pero sin que se doren.
- Añade el ajo y el pimentón, remueve durante unos 1–2 minutos hasta que desprendan un aroma intenso, procurando que el ajo no se queme.
- Vierte el vino blanco, sube el fuego y cocina 2–3 minutos, hasta que parte del líquido se evapore y el olor a alcohol se suavice.
- Añade los tomates en conserva, el caldo, las hojas de laurel, la infusión de azafrán junto con el líquido y la piel de naranja rallada. Sazona con una pizca de sal y pimienta y mezcla.
- Lleva la sopa a ebullición, luego baja el fuego y cocina tapado durante 15 minutos, hasta que las verduras estén tiernas y el sabor sea más intenso.
- Corta los filetes de pescado en trozos grandes (unos 3–4 cm). Enjuaga las gambas y sécalas con papel de cocina.
- Añade los trozos de pescado a la sopa que debe estar hirviendo suavemente, remueve con cuidado para que no se deshagan. Cocina a fuego bajo durante 5 minutos.
- Incorpora las gambas y cocina 3–4 minutos más, hasta que el pescado esté blanco y firme en el centro y las gambas rosadas y tersas. Prueba y ajusta de sal y pimienta.
- Corta la baguette en rebanadas y tuéstalas ligeramente en una sartén seca o en el horno, hasta que estén crujientes por los bordes.
- Sirve la sopa bien caliente, espolvoreada con perejil fresco picado, acompañada de rebanadas de baguette para mojar en el caldo aromático.
Conservación
La base de la sopa sin pescado ni marisco se conserva bien en la nevera 2–3 días en un recipiente hermético. Es mejor añadir el pescado y las gambas solo a la cantidad que vayas a recalentar y comer, para que no se resequen ni se pasen de cocción al día siguiente.