Gulasz de ternera a la polaca con zanahoria y cebolla Recipe
El gulasz de ternera a la polaca es un cuenco lleno de trozos de carne tierna en una salsa espesa y oscura. En Polonia suele aparecer en la mesa del domingo junto a trigo sarraceno o patatas; se parece al goulash húngaro, pero es más suave y con más cebolla.
El gulasz de ternera a la polaca se centra en la cebolla, la zanahoria y el estofado lento, gracias a lo cual la carne queda tierna y la salsa espesa y profunda de sabor, pero sin el pimentón picante típico de la versión húngara. Es un plato que combina la sencillez de los ingredientes con una cocción larga y tranquila, creando una salsa intensa, ligeramente herbal y con un carácter claramente cárnico. En los hogares polacos suele aparecer los domingos, y las sobras saben aún mejor el lunes.
Consejos del chef
Es imprescindible dorar bien la carne por tandas en grasa muy caliente: los trozos no deben cocerse en su propio jugo, porque entonces el gulasz quedará pálido y aguado. Sofríe la cebolla con paciencia hasta que esté dorada y ligeramente caramelizada; ella espesará la salsa y aportará dulzor, así que no acortes esta fase. Después de añadir la harina, rehógala bien, removiendo para que no queden grumos ni sabor a crudo; solo entonces ve añadiendo el líquido poco a poco y estofa a fuego muy bajo hasta que la carne se pueda cortar con el tenedor.
Sugerencias de servicio
Sabe mejor con trigo sarraceno o cebada perlada y pepinillo fermentado, pero un puré de patatas clásico también es perfecto para "recoger" la salsa del plato. Es la comida ideal para un día frío y lluvioso o para una reunión familiar de domingo, cuando quieres servir algo más contundente que pasta. Para beber, combina bien con vino tinto seco o simplemente un vaso de compota de cereza, como en una comida casera después de volver de un paseo otoñal.
Ingredientes
- carne de ternera para gulasz (por ejemplo, aguja, espaldilla de ternera) cortada en dados de aprox. 2x2 cm - 800 g
- cebolla grande - 3 pieza
- zanahoria mediana - 2 pieza
- ajo - 3 dientes
- harina para rebozar la carne - 1 cucharada
- aceite para freír - 3 cucharadas
- caldo de ternera o de verduras puede ser de pastilla, pero casero sabe mejor - 700 ml
- hoja de laurel - 3 pieza
- pimienta de Jamaica (granos) - 5 pieza
- pimentón dulce - 2 cucharaditas
- mejorana seca - 1 cucharadita
- concentrado de tomate - 1 cucharada
- sal al gusto
- pimienta negra al gusto
Preparación
- Seca la carne con papel de cocina para que no esté húmeda. Pásala a un bol, espolvorea con harina y mezcla suavemente para que cada trozo quede ligeramente rebozado.
- Pela la cebolla y córtala en plumas o en dados gruesos. Pela la zanahoria y córtala en medias rodajas. Pica finamente el ajo.
- En una olla grande y pesada calienta 2 cucharadas de aceite a fuego bastante fuerte. Añade la carne por tandas (no toda de una vez) y fríe 3–4 minutos por cada lado, hasta que se dore. Ve pasando los trozos ya fritos a un plato. Si hace falta, añade el resto del aceite.
- En la misma olla añade la cebolla. Fríe 5–7 minutos a fuego medio, removiendo a menudo, hasta que se ablande y se dore ligeramente por los bordes.
- Añade el ajo y fríe aproximadamente 1 minuto, hasta que empiece a desprender un aroma intenso.
- Incorpora el pimentón dulce, remueve rápidamente y, tras unos 20–30 segundos, vierte un poco de caldo (unos 100 ml) para que las especias no se quemen.
- Vuelve a poner en la olla la carne dorada junto con los jugos del plato. Añade la zanahoria, las hojas de laurel, la pimienta de Jamaica, la mejorana y el concentrado de tomate.
- Cubre con el resto del caldo de manera que la carne quede casi cubierta. Lleva a ebullición, baja el fuego al mínimo, tapa la olla y cocina a fuego lento durante 1,5–2 horas, hasta que la carne esté muy tierna. Remueve de vez en cuando y, si hace falta, añade un poco de agua.
- Al final de la cocción, quita la tapa y cocina 10–15 minutos más destapado para que la salsa espese ligeramente. Sazona con sal y pimienta al gusto.
- Sirve el gulasz caliente con trigo sarraceno, patatas o kluski, y con pepinillo fermentado o remolacha aliñada.
Conservación
Guarda las sobras en la nevera, bien tapadas, hasta 3 días. Para recalentar, hazlo a fuego muy suave en una olla, añadiendo un poco de agua si la salsa se ha espesado demasiado; también se puede congelar hasta 3 meses en porciones individuales.