Gachas coreanas de avena con plátano, miel y sésamo Recipe
Gachas cremosas de avena cocidas en leche con plátano, miel y sésamo tostado: un desayuno coreano‑europeo en un solo cuenco. En Corea se comen tradicionalmente distintos “gachas” calientes de arroz, y las versiones con copos de avena aparecen cada vez más en los hogares como alternativa más rápida. De sabor recuerda a unas gachas clásicas, pero el sésamo y un toque de sal le dan un carácter ligeramente a nuez y muy “coreano”.
Une la tradición coreana de las gachas calientes con la clásica avena europea, añadiendo sésamo y un toque salado que transforman un desayuno sencillo en algo aromático y diferente.
Consejos del chef
No te saltes la pizca de sal: realza el dulzor natural del plátano y la miel y equilibra el sabor del sésamo. Tuesta siempre el sésamo justo antes de usarlo para que conserve todo su aroma.
Sugerencias de servicio
Sirve con más miel o sirope de arce por encima si te gustan las gachas más dulces, y acompaña con fruta fresca de temporada para un desayuno más completo.
Ingredientes
- copos de avena gruesos - 80 g
- leche de vaca o vegetal, por ejemplo de soja - 350 ml
- agua - 50 ml
- plátano maduro - 1 pieza
- miel o sirope de arce - 1.5 cucharadas
- aceite de sésamo pequeña cantidad para aromatizar - 0.5 cucharaditas
- semillas de sésamo tostadas en una sartén sin grasa - 1 cucharada
- sal pizca - 1 pizca
- canela opcional, para espolvorear - 0.25 cucharaditas
- nueces o almendras picadas, opcional - 2 cucharadas
Preparación
- Tuesta las semillas de sésamo en una sartén seca a fuego medio durante 2–3 minutos, agitando a menudo, hasta que desprendan aroma y se doren ligeramente. Pásalas a un cuenco para que no se quemen.
- En un cazo pequeño pon los copos de avena, añade la leche y el agua, y agrega una pizca de sal. Mezcla y lleva a fuego medio.
- Cuece las gachas 7–10 minutos, removiendo a menudo, hasta que los copos se ablanden y la mezcla espese hasta la consistencia que prefieras. Si queda demasiado espesa, añade un poco más de leche o agua.
- Al final de la cocción añade la miel y el aceite de sésamo, mezcla bien y retira el cazo del fuego.
- Pela el plátano y córtalo en rodajas.
- Reparte las gachas calientes en dos cuencos. Coloca por encima las rodajas de plátano, espolvorea con el sésamo tostado y, si quieres, con canela y frutos secos picados.
- Sirve de inmediato, cuando las gachas aún estén calientes y cremosas.
Conservación
Guarda las gachas sobrantes en un recipiente hermético en la nevera hasta 2 días. Al recalentar, añade un poco de leche o agua y remueve para recuperar la textura cremosa.
Esta receta me recuerda a las gachas de la infancia, pero con el toque tostado del sésamo que las hace menos empalagosas y más interesantes.