Frittata mexicana con patatas y pimiento Recipe
Este pastel de huevo al horno recuerda a la frittata italiana, pero con carácter mexicano: patatas, pimientos, un toque de chile picante y queso crean un desayuno o cena muy saciante. En muchos hogares mexicanos, los platos de huevo se preparan con las sobras de verduras de la nevera para que nada se desperdicie. Sabe muy bien tanto caliente como fría, así que puedes llevarte una porción al trabajo en un táper.
Esta frittata tiene el alma de la cocina casera mexicana: se basa en ingredientes sencillos como patatas, pimientos y huevos, pero gracias al chile, el comino y el cilantro sabe totalmente distinta a una clásica cazuela de huevo europea. Es un plato de tipo "aprovecha lo que hay en la nevera", que admite muy bien distintas sobras de verduras, resulta saciante y se recalienta sin problemas. El queso de la superficie forma una corteza dorada y ligeramente elástica que contrasta con el interior tierno y lleno de verduras.
Consejos del chef
Corta las patatas en dados realmente pequeños: si son demasiado grandes, no se ablandarán lo suficiente antes del horneado y la frittata quedará dura por dentro. Después de saltear las verduras, pruébalas y sazona con decisión, porque los huevos y la leche suavizan el sabor de las especias; es mejor que la mezcla de verduras esté un punto más intensa que sosa. No batas los huevos demasiado tiempo con batidora; basta con batirlos rápidamente con un tenedor: una mezcla demasiado aireada puede subir mucho en el horno y luego hundirse.
Sugerencias de servicio
Sirve la frittata cortada en triángulos con una ensalada sencilla de tomate y cebolla roja o con rodajas de aguacate rociadas con lima; así se convierte en una comida completa para un desayuno de fin de semana o una cena tranquila. También está riquísima fría, por lo que puedes meter un trozo en un táper para el trabajo o para un viaje largo en tren. Para beber, va bien el café negro en el desayuno o agua con gas ligera con lima si la comes durante el día.
Ingredientes
- huevos - 6 pieza
- patatas peladas, cortadas en dados pequeños - 400 g
- pimiento rojo cortado en dados - 1 pieza
- pimiento verde cortado en dados - 1 pieza
- cebolla cortada en dados finos - 1 pieza
- guindilla fresca sin semillas, finamente picada; opcional - 1 pieza
- queso amarillo rallado grueso - 80 g
- leche o nata líquida 12% - 60 ml
- aceite vegetal para freír las verduras - 2 cucharada
- sal o al gusto - 0.75 cucharadita
- pimienta negra molida - 0.25 cucharadita
- comino molido para un aroma mexicano - 0.5 cucharadita
- cilantro fresco picado, para servir - 0.25 manojo
Preparación
- Precalienta el horno a 190°C (calor arriba y abajo). Prepara una fuente apta para horno o una sartén que pueda ir al horno, de unos 24 cm de diámetro, y úntala ligeramente con aceite.
- Pela las patatas, córtalas en dados pequeños y cúbrelas con agua fría durante unos minutos para eliminar el exceso de almidón; después escúrrelas y sécalas con papel de cocina.
- Calienta el aceite en una sartén grande a fuego medio. Añade las patatas y fríelas de 8–10 minutos, removiendo a menudo, hasta que empiecen a dorarse ligeramente y estén casi tiernas por dentro.
- Añade a las patatas la cebolla, el pimiento rojo y verde y la guindilla picada. Fríe otros 5–7 minutos, removiendo, hasta que las verduras se ablanden y la cebolla esté translúcida pero no dorada.
- Sazona las verduras en la sartén con sal, pimienta y comino, mezcla bien y apaga el fuego.
- En un bol grande casca los huevos, añade la leche y la mitad del queso rallado. Bate con un tenedor o varilla durante unos 30–40 segundos, hasta obtener una mezcla homogénea y ligeramente espumosa. Prueba y, si es necesario, añade una pizca de sal.
- Pasa las verduras salteadas a la fuente para horno, repártelas en una capa uniforme y vierte por encima la mezcla de huevo. Espolvorea la superficie con el resto del queso rallado.
- Introduce la fuente en el horno precalentado y hornea 15–18 minutos, hasta que la mezcla de huevo cuaje por completo. Comprueba el centro: debe estar elástico al presionar ligeramente con una cuchara, sin huevo líquido.
- Saca la frittata del horno y déjala reposar 5 minutos para que se temple un poco y sea más fácil de cortar. Espolvorea con cilantro fresco y córtala en triángulos o cuadrados.
Conservación
Guarda los restos de frittata en un recipiente hermético en la nevera hasta 3 días. Puedes recalentar los trozos en una sartén seca a fuego suave o en el horno, o comerlos fríos directamente del frigorífico.