Fideos de trigo chinos con cerdo y judías verdes Recipe
Este plato contundente de fideos de trigo, cerdo y judías verdes es una comida casera típica del norte de China. Algo entre unos espaguetis a la boloñesa y un estofado, solo que en lugar de tomate lleva salsa de soja, jengibre y ajo. Ideal cuando quieres alimentar rápido a una familia hambrienta con un solo gran wok.
Este plato recuerda a los caseros “fideos de un solo wok” del norte de China: mucha salsa, fideos elásticos y carne que se cocina más a fuego lento que frita. La combinación de cerdo, judías verdes, jengibre y salsa de soja da como resultado algo entre un estofado y unos fideos con salsa, pero sin ni un solo tomate. El conjunto es reconfortante, ligeramente picante y muy familiar.
Consejos del chef
Cuece los fideos un minuto menos de lo que indica el fabricante, porque terminarán de hacerse en la salsa y absorberán parte del líquido; así no se pasarán de cocción. Fríe el cerdo en grasa bien caliente, separando los grumos con una cuchara hasta que empiece a dorarse ligeramente; si suelta demasiada agua, sube el fuego y deja que se evapore el exceso. Añade las judías solo cuando la salsa tenga ya un sabor intenso: si las cocinas demasiado tiempo, perderán color y textura crujiente.
Sugerencias de servicio
Sírvelo directamente del wok, en un cuenco grande del que todos puedan servirse con palillos o tenedor: es un gran plato “familiar” para el centro de la mesa. Para beber va muy bien una cerveza rubia ligeramente fría o un té negro fuerte, especialmente en una tarde fría y lluviosa después del trabajo. Puedes acompañar con una sencilla ensalada china de pepino o con kimchi para aportar frescor y acidez.
Ingredientes
- fideos de trigo estilo chino o espaguetis cocidos al dente - 300 g
- cerdo picado por ejemplo de paleta - 300 g
- judías verdes redondas frescas o congeladas, cortadas en trozos de 3–4 cm - 200 g
- cebolla mediana, cortada en pluma fina - 1 pieza
- ajo finamente picado - 3 dientes
- jengibre fresco aprox. 2 cucharaditas finamente rallado - 10 g
- salsa de soja clara - 3 cucharadas
- salsa de soja oscura para dar color, se puede omitir - 1 cucharada
- vinagre o vinagre de manzana - 1 cucharada
- azúcar - 1 cucharadita
- aceite por ejemplo de colza - 3 cucharadas
- copos de chile o guindilla picante opcional, al gusto - 0.5 cucharaditas
- agua para la salsa - 80 ml
- cebollino para espolvorear - 10 g
Preparación
- Cuece los fideos en abundante agua con sal según las instrucciones del paquete, pero reduce el tiempo 1 minuto para que queden ligeramente firmes. Escurre y reserva.
- Si las judías verdes son frescas, lávalas, corta las puntas y luego córtalas en trozos de 3–4 cm. Si usas congeladas, no las descongeles antes.
- Pela la cebolla y córtala en pluma fina. Pela el ajo y pícalo muy fino. Pela el jengibre y rállalo en un rallador fino. Pica el cebollino.
- En un cuenco pequeño mezcla la salsa de soja clara, la salsa de soja oscura, el vinagre, el azúcar, el agua y los copos de chile si los usas.
- Calienta 2 cucharadas de aceite en una sartén grande o wok a fuego medio-alto. Añade el cerdo picado.
- Fríe la carne 5–6 minutos, desmenuzándola con una cuchara, hasta que se vuelva marrón claro y deje de estar rosada.
- Añade la cebolla, el ajo y el jengibre. Sofríe 2–3 minutos más, removiendo, hasta que la cebolla se ablande y se vuelva ligeramente translúcida.
- Añade las judías verdes y 1 cucharada de aceite. Saltea 4–5 minutos, hasta que las judías estén tiernas pero aún ligeramente crujientes. Si usas congeladas, puede tardar un minuto más.
- Vierte en la sartén la salsa preparada del cuenco. Cocina 2–3 minutos, hasta que se reduzca ligeramente.
- Añade los fideos cocidos. Remueve enérgicamente durante 1–2 minutos a fuego medio-alto, hasta que los fideos se impregnen bien de la salsa y se calienten.
- Espolvorea el plato con el cebollino picado y sirve de inmediato.
Conservación
Guarda las sobras en un recipiente hermético en la nevera y consúmelas en 1–2 días. Al recalentar en sartén o microondas, añade una cucharada de agua y mezcla para que la salsa vuelva a quedar jugosa y los fideos no se resequen.