Ensalada mexicana de quinoa, frijoles y lima Recipe
Una ensalada ligera y colorida inspirada en los puestos callejeros de México, pero con un toque moderno: quinoa en lugar de solo arroz. Es perfecta como táper para llevar al trabajo o como cena en un día caluroso, porque se conserva bien y es fácil de empaquetar. Sabe un poco como una mezcla entre ensalada de arroz y salsa: fresca, cítrica y saciante.
Esta ensalada combina el ambiente callejero mexicano con un enfoque moderno de la comida saludable gracias al uso de quinoa en lugar de solo arroz. Tiene una textura llena de contrastes: granos elásticos, frijoles cremosos, verduras crujientes y cilantro fresco, todo envuelto en un aliño marcado de lima. Es tan saciante como un plato principal y a la vez ligera y refrescante, como un cruce entre salsa y ensalada de diario.
Consejos del chef
Vigila que la quinoa no se pase de cocción: los granos deben quedar tiernos pero aún ligeramente firmes; después de cocerla, es importante esponjarla con un tenedor para que no se apelmace. Añade las verduras solo cuando la quinoa se haya templado; de lo contrario, el pepino y los tomates soltarán demasiado jugo y la ensalada quedará aguada. Conviene añadir la guindilla y la lima poco a poco: primero la mitad, probar y solo entonces ajustar al gusto.
Sugerencias de servicio
Funciona muy bien como comida para llevar al trabajo en un tarro de cristal: colocada en capas se ve muy apetecible y no se reblandece a lo largo del día. También puedes servirla como guarnición de pollo a la parrilla o halloumi en una cena veraniega en el balcón, en lugar de la clásica ensalada de patata. Para beber, combina con agua con rodajas de lima y menta o con un vino rosado seco y ligero en una noche cálida.
Ingredientes
- quinoa - 200 g
- frijoles rojos - 240 g
- maíz - 150 g
- pimiento - 1 pieza
- pepino - 0.5 pieza
- cebolla - 0.5 pieza
- tomates cherry - 150 g
- lima - 2 piezas
- aceite de oliva - 3 cucharadas
- cilantro fresco - 3 cucharadas
- sal
- pimienta
- guindilla fresca - 0.5 piezas
- ajo - 1 diente
Preparación
- Aclara la quinoa en un colador bajo el chorro de agua durante unos 30 segundos para eliminar el amargor.
- Pon la quinoa en un cazo con 400 ml de agua, añade una pizca de sal, lleva a ebullición, baja el fuego y cuece tapado de 12 a 15 minutos, hasta que absorba el agua y esté tierna pero ligeramente firme. Deja que se enfríe, removiendo con un tenedor cada pocos minutos para soltar los granos.
- Escurre los frijoles y el maíz en un colador, enjuágalos con agua fría y deja que escurran bien.
- Corta el pimiento en dados pequeños. Parte el pepino a lo largo, retira con una cucharilla la parte blanda con las semillas y corta el resto en dados finos.
- Pela la cebolla y córtala en dados muy pequeños. Corta los tomates cherry por la mitad o en cuartos.
- Abre la guindilla a lo largo, retira las semillas (si quieres una versión más suave) y pica la pulpa muy fina. Pela el ajo y pícalo muy fino o pásalo por un prensador.
- En un bol grande mezcla la quinoa ya templada con los frijoles, el maíz, el pimiento, el pepino, la cebolla y los tomates.
- En un cuenco pequeño exprime el zumo de las limas, añade el aceite de oliva, el ajo, la guindilla, una pizca de sal y pimienta. Bate enérgicamente con un tenedor durante unos 30 segundos, hasta que la salsa emulsione ligeramente y se vuelva turbia.
- Riega la ensalada con la salsa, añade el cilantro picado y mezcla con cuidado. Prueba y, si hace falta, ajusta con más sal, pimienta o zumo de lima.
- Mete la ensalada en la nevera al menos 15 minutos para que los sabores se integren. Sírvela ligeramente fría.
Conservación
Guarda las sobras en un recipiente hermético en la nevera y consume en 2–3 días. Si la ensalada suelta algo de líquido, simplemente remueve bien antes de servir y, si quieres, refresca con un poco más de zumo de lima y cilantro fresco.