Ensalada española de zanahoria asada y garbanzos Recipe
Esta ensalada combina zanahoria asada, garbanzos y aromático aceite de oliva, inspirada en los sencillos platos de los bares españoles que sirven tapas. Es tan saciante como una pequeña comida, pero también se puede poner en un cuenco en el centro de la mesa y picar con pan. El sabor es ligeramente dulce, ligeramente ahumado y con un toque cítrico.
Połączenie wędzonej papryki, ciecierzycy i oliwy nawiązuje do barów tapas w Hiszpanii, gdzie ciepłe sałatki warzywne często podaje się w małych kokilkach. To też dobry przykład kuchni opartej na roślinach, ale mocno doprawionej.
Esta ensalada combina zanahoria asada con bordes caramelizados, garbanzos cremosos y la nota ahumada del pimentón, típica de las tapas españolas. Gracias al limón y al perejil fresco es a la vez reconfortante y refrescante, algo poco habitual en un solo plato. Sabe como un pequeño viaje a un bar de pintxos, pero la preparas en un horno doméstico corriente.
Dlaczego ta wersja działa
- Pieczenie marchwi zamiast gotowania podbija jej słodycz i karmelowy smak.
- Dobrze osuszona ciecierzyca rumieni się i lekko chrupie zamiast się dusić.
- Sos dodany do ciepłych warzyw lepiej wnika i nie wymaga dużej ilości soli.
Consejos del chef
Procura cortar la zanahoria en trozos de grosor similar para que se ase de forma uniforme y no quede ni cruda ni reseca. Escurre muy bien los garbanzos y sécalos con papel de cocina; así se dorarán ligeramente en la bandeja en lugar de solo calentarse. Después de asar, mezcla todo con el aliño mientras las verduras aún están calientes: absorberán mejor los aromas y apenas necesitarás añadir sal.
Sugerencias de servicio
Sirve esta ensalada con tostadas de ciabatta crujiente o pan integral, que se pueden mojar en el aliño de limón y pimentón del fondo del cuenco. Para beber, combina bien con un vino rosado ligeramente frío o con limonada casera con menta si la sirves en una comida veraniega en el balcón. También es perfecta como uno de varios platos en una mesa de picoteo cuando invitas a amigos a una noche de tapas.
Na co uważać
- Zbyt grube kawałki marchwi upieką się z wierzchu, a w środku pozostaną twarde.
- Wilgotna ciecierzyca zacznie się gotować i pękać bez rumienienia.
- Czosnek pokrojony zbyt grubo może się przypalić i dodać gorzkiego posmaku.
Zamienniki
- Ciecierzycę możesz zastąpić dobrze odsączoną białą fasolą z puszki.
- Wędzoną paprykę słodką wymień na ostrą, jeśli lubisz pikantniejsze dania.
- Natkę pietruszki zastąp kolendrą, gdy chcesz bardziej ziołowy, cytrusowy aromat.
Ingredientes
- zanahoria pelada, cortada en bastones gruesos - 500 g
- garbanzos en conserva peso escurrido - 240 g
- ajo cortado en láminas finas - 2 dientes
- pimentón dulce ahumado para un aroma ahumado - 1 cucharadita
- comino molido opcional - 0.5 cucharaditas
- limón zumo para el aliño - 0.5 piezas
- aceite de oliva para asar y para el aliño - 3 cucharadas
- perejil fresco finamente picado - 2 cucharadas
- sal al gusto
- pimienta negra al gusto
Preparación
- Precalienta el horno a 200°C. Mezcla la zanahoria con 2 cucharadas de aceite, la mitad del pimentón ahumado, el comino (si lo usas), una pizca de sal y pimienta.
- Reparte la zanahoria sobre una bandeja forrada con papel de horno y ásala de 20 a 25 minutos, hasta que esté tierna y ligeramente dorada en los bordes.
- Enjuaga los garbanzos en un colador bajo el grifo y escúrrelos muy bien.
- Cinco minutos antes de terminar el horneado, añade a la bandeja los garbanzos escurridos y las láminas de ajo, mezcla suavemente con la zanahoria y termina de asar todo junto.
- En un cuenco pequeño mezcla 1 cucharada de aceite, el zumo de limón, el resto del pimentón ahumado, una pizca de sal y pimienta hasta obtener un aliño.
- Pasa la zanahoria y los garbanzos asados a un cuenco, riega con el aliño y mezcla suavemente.
- Espolvorea todo con el perejil picado y sirve caliente o a temperatura ambiente.
Conservación
Guarda las sobras en un recipiente hermético en la nevera hasta 2 días. Antes de servir de nuevo, deja que la ensalada se temple un poco o caliéntala suavemente en el horno para reavivar los sabores. Si se ha secado, añade un chorrito extra de aceite de oliva o un poco más de zumo de limón.
Suelo preparar esta ensalada cuando me queda media bolsa de zanahorias en la nevera después de una compra grande; entonces las aprovecho y las meto al horno aprovechando que ya estoy horneando otra cosa. También me la he llevado en táper al trabajo, porque aguanta bien el transporte y no pierde sabor después de varias horas.