Ensalada con huevo, patatas y pepinillo fermentado Recipe
Esta ensalada es una prima más sencilla y ligera de la clásica ensalada de verduras polaca. En muchos hogares polacos aparece como cena rápida o como acompañamiento para la barbacoa. Las patatas cocidas, los huevos y el pepinillo fermentado forman una combinación saciante pero no pesada. Recuerda un poco a la kartoffelsalat alemana, pero con el toque polaco del pepinillo fermentado.
Esta ensalada reúne todo lo que se asocia con la cocina cotidiana polaca: patatas, huevos y pepinillos fermentados, pero en una versión más ligera y menos cargada de mayonesa. Gracias al pepinillo crujiente y al eneldo fresco tiene un carácter claramente ácido y herbáceo, que recuerda un poco a la kartoffelsalat alemana, pero con un marcado acento polaco. Es lo bastante consistente como para sustituir una cena y, al mismo tiempo, no resulta pesada para el estómago.
Consejos del chef
Utiliza patatas para ensalada, que no se deshacen al cocer; cuécelas con piel y pélalas solo cuando se hayan enfriado, así conservarán mejor la textura. Cuece los huevos duros, pero no demasiado tiempo (8–9 minutos desde que hierva el agua), para que la yema no se vuelva verdosa y seca. Escurre bien los pepinillos fermentados del exceso de líquido; de lo contrario, la salsa se aguará y la ensalada perderá su consistencia cremosa.
Sugerencias de servicio
Es un acompañamiento perfecto para cuello de cerdo a la parrilla, salchichas asadas o sencillas albóndigas, especialmente durante las reuniones veraniegas en la parcela o jardín. También funciona muy bien como cena por sí sola, con una rebanada de pan de centeno y un vaso de kéfir o suero de mantequilla. En las fiestas la sirvo en un bol grande con un extra de eneldo por encima, porque desaparece más rápido que la clásica ensalada de verduras.
Ingredientes
- patatas para ensalada (por ejemplo, tipo A) mejor pequeñas o medianas - 600 g
- huevos - 4 pieza
- pepinillos fermentados medianos - 3 pieza
- cebolla pequeña - 0.5 pieza
- eneldo fresco picado - 2 cucharadas
- mayonesa - 3 cucharadas
- yogur puede ser nata 18% - 2 cucharadas
- mostaza suave tipo delicatessen - 1 cucharadita
- sal al gusto
- pimienta al gusto
Preparación
- Lava bien las patatas, pero no las peles. Ponlas en una olla, cúbrelas con agua fría, añade un poco de sal y lleva a ebullición. Cuece 15–20 minutos desde que hierva el agua, hasta que estén tiernas pero sin deshacerse. Comprueba con un cuchillo: debe entrar fácilmente en el centro.
- Escurre las patatas cocidas y deja que se enfríen por completo. Luego pélalas y córtalas en dados de unos 1–1,5 cm.
- Pon los huevos en una olla con agua fría, lleva a ebullición y cuece 8–9 minutos a fuego bajo desde que empiece a hervir, para que queden duros. Después pásalos a agua fría, deja que se enfríen, pélalos y córtalos en dados.
- Corta los pepinillos fermentados en dados pequeños. Si sueltan mucha agua, exprime ligeramente el exceso de líquido.
- Pela la cebolla y córtala en dados finos. Si es muy fuerte, puedes escaldarla en un colador con agua hirviendo y luego enjuagarla con agua fría para suavizar el sabor.
- En un bol grande mezcla la mayonesa, el yogur y la mostaza. Sazona con una pizca de sal y pimienta.
- Añade al bol las patatas, los huevos, los pepinillos fermentados, la cebolla y el eneldo picado.
- Mezcla todo con cuidado para no aplastar las patatas. Prueba y, si es necesario, ajusta de sal y pimienta.
- Guarda la ensalada en la nevera al menos 30 minutos para que los sabores se integren.
Conservación
Conserva la ensalada en la nevera, en un recipiente hermético, hasta 1–2 días. Remueve suavemente antes de servir; si se ha soltado algo de líquido, puedes añadir una cucharada extra de mayonesa o yogur para recuperar la cremosidad.