Ensalada caprese con rúcula Recipe
La caprese es una de las ensaladas italianas más famosas: solo tomate, mozzarella, albahaca y aceite de oliva. En esta versión añadimos rúcula, que aporta un toque ligeramente picante y hace que el plato sea más saciante. Es un tentempié ideal para los días de calor o una cena ligera sin cocinar.
La ensalada caprese con rúcula es una versión más fresca y con más carácter de la clásica combinación de tomate y mozzarella, en la que la rúcula aporta un toque picante y volumen. Gracias a unos pocos ingredientes de gran calidad, obtienes un plato de sabor limpio y veraniego, sin necesidad de cocinar nada.
Consejos del chef
Elige tomates lo más maduros y aromáticos posible: los tomates de invierno, duros y sin olor, pueden arruinar toda la ensalada; fuera de temporada es mejor usar tomatitos cherry. Conviene sacar la mozzarella de la nevera 20–30 minutos antes para que alcance la temperatura ambiente y se vuelva más cremosa. No escatimes en aceite de oliva, pero sé prudente con la sal: la rúcula y el queso ya aportan intensidad y es fácil pasarse.
Sugerencias de servicio
Es un entrante perfecto para reuniones veraniegas en la terraza o una cena rápida después del trabajo, cuando hace demasiado calor para encender el horno. Sírvela con una baguette crujiente o focaccia, que absorberá el aceite y el jugo de los tomates del plato. Para beber, va muy bien un vino blanco ligero y bien frío, como un Sauvignon Blanc, o una limonada casera con limón y menta.
Ingredientes
- tomates maduros (medianos, preferiblemente de distintos colores) - 3 pieza
- queso mozzarella (aprox. 125 g) - 1 pieza
- rúcula (lavada y bien escurrida) - 2 puñados
- albahaca fresca (solo las hojas) - 1 puñado
- aceite de oliva virgen extra - 2 cucharadas
- vinagre balsámico (opcional) - 1 cucharadita
- sal (al gusto)
- pimienta negra recién molida (al gusto)
Preparación
- Lava los tomates y córtalos en rodajas de unos 0,5–1 cm de grosor. Si utilizas tomates de distintos colores, colócalos alternándolos para que el plato quede más vistoso.
- Escurre la mozzarella de su suero y córtala en rodajas de un grosor similar al de los tomates.
- En un plato grande o fuente, distribuye la rúcula como base.
- Sobre la rúcula, coloca alternando las rodajas de tomate y de mozzarella, ligeramente superpuestas, formando un círculo o hileras.
- Rompe las hojas de albahaca con los dedos en trozos más pequeños y espárcelas por encima de la ensalada.
- Rocía todo con aceite de oliva y, si te gusta, con un poco de vinagre balsámico. Espolvorea con sal y pimienta negra recién molida justo antes de servir.
- Sirve de inmediato, cuando los tomates estén a temperatura ambiente, ya que así tienen más sabor.
Conservación
La ensalada caprese sabe mejor recién hecha. Si sobra, guarda los ingredientes por separado en la nevera y consúmelos en 1 día; la rúcula aliñada se marchita rápidamente y los tomates cortados sueltan jugo.