Ensalada alemana de rabanitos y cebollino (Radieschensalat) Recipe
Radieschensalat es una ensalada ligera y crujiente que en Alemania se sirve a menudo en primavera y verano junto con pan y embutidos. Combina de maravilla con salchichas a la parrilla y carne asada, ya que su sabor ligeramente picante refresca el paladar. Es algo entre la mizeria polaca y una ensalada de rabanitos, pero con un marcado acento de cebollino y una suave salsa de nata y yogur.
Radieschensalat es una ensalada muy característica de Alemania para la primavera y el verano, que combina el picor del rabanito con una salsa suave y cremosa de yogur y nata. A diferencia de la mizeria polaca, aquí los protagonistas son el rabanito crujiente y el cebollino, y no se utiliza pepino. Es un invitado fijo en los biergarten y barbacoas caseras: un acompañamiento ligero pero con carácter para carnes y embutidos.
Consejos del chef
Los rabanitos cortados realmente finos son la clave de una buena ensalada: lo mejor es usar un cuchillo bien afilado o una mandolina, así no soltarán tanta agua y se mantendrán firmes. Ajusta la sazón de la salsa al final, después de un breve reposo, porque los rabanitos sueltan jugo y el sabor se suaviza: a menudo hay que añadir una pizca de sal o unas gotas de limón justo antes de servir. Si la ensalada va a estar mucho rato sobre la mesa (por ejemplo, en una barbacoa en la parcela), conviene usar un yogur griego más espeso para que la salsa no quede demasiado líquida.
Sugerencias de servicio
Sírvela bien fría junto a salchichas a la parrilla, cuello de cerdo o pollo asado: limpia muy bien el paladar entre bocado y bocado. Para una comida ligera y rápida entre semana basta añadir una rebanada de pan de masa madre y unas lonchas de embutido o huevo cocido. En mi casa suele aparecer en la mesa durante la primera barbacoa de mayo en el balcón, cuando todos tienen antojo de verduras frescas y crujientes.
Ingredientes
- rabanitos frescos y firmes - 2 manojos
- cebollino - 1 manojo
- yogur natural espeso - 100 g
- nata 12–18% de grasa - 50 g
- zumo de limón recién exprimido - 1 cucharada
- aceite vegetal por ejemplo de colza - 1 cucharada
- mostaza suave, por ejemplo tipo delicatessen - 1 cucharadita
- azúcar - 0.5 cucharaditas
- sal al gusto
- pimienta recién molida, al gusto
Preparación
- Lava los rabanitos, corta los extremos y sécalos bien. Córtalos en rodajas muy finas, preferiblemente con un cuchillo o en un rallador de cuchillas afiladas.
- Enjuaga el cebollino, sécalo con papel de cocina y pícalo fino.
- En un bol mezcla el yogur, la nata, el aceite, el zumo de limón, la mostaza, el azúcar, una pizca de sal y pimienta. Remueve con una cuchara hasta obtener una salsa homogénea.
- Añade a la salsa los rabanitos cortados y el cebollino. Mezcla suavemente para que las rodajas se cubran bien con la salsa pero sin romperse.
- Prueba la ensalada y, si es necesario, ajusta de nuevo con sal, pimienta o un poco de zumo de limón. Deja reposar 5–10 minutos para que los sabores se integren.
- Sírvela enseguida tras un ligero enfriado o después de un breve reposo en la nevera, cuando la salsa haya espesado un poco.
Conservación
La ensalada sabe mejor fresca, pero los restos se pueden guardar tapados en la nevera hasta 1 día. Antes de servir de nuevo, remueve bien y, si hace falta, añade un poco de yogur o zumo de limón y rectifica de sal y pimienta.