Ensalada alemana de patata con bacon y pepinillo (Kartoffelsalat de sartén) Recipe
Esta versión de la ensalada alemana de patata se sirve caliente, directamente de la sartén, con bacon crujiente y pepinillo fermentado. Es algo entre una ensalada y un plato principal completo: muy saciante y perfecta para los días más fríos. En Alemania suele acompañar a salchichas asadas o servir como comida rápida por sí sola.
Esta kartoffelsalat de sartén reúne todo lo más reconfortante de la cocina alemana: patatas, bacon crujiente, pepinillos ácidos y una salsa intensa a base de caldo y vinagre. Es un plato a medio camino entre ensalada y comida completa, por lo que sustituye perfectamente a la clásica combinación de carne con patatas en una sola sartén. Caliente, ligeramente ácida y muy patatera, recuerda a la comida típica de cervecerías alemanas y cenas caseras.
Consejos del chef
No cuezas las patatas en exceso: deben quedar tiernas pero firmes, de lo contrario en la sartén se convertirán en puré. Fríe el bacon con paciencia a fuego medio hasta que esté realmente crujiente, porque aporta la mayor parte del sabor y la grasa de todo el plato. Sé prudente con la sal hasta el final, ya que el bacon, el caldo y los pepinillos pueden hacer que sea fácil pasarse con el sazonado.
Sugerencias de servicio
Sabe mejor directamente de la sartén, servida con una sencilla ensalada verde con vinagreta o con col estofada si quieres un ambiente bien "alemán". Combina de maravilla con salchichas asadas, salchicha blanca a la plancha o chuletas de cuello de cerdo a la parrilla, especialmente en una barbacoa otoñal en el balcón. Para beber elige una cerveza rubia o una pils sin alcohol, y para un almuerzo rápido basta un vaso de kéfir.
Ingredientes
- patatas - 800 g
- bacon - 150 g
- cebolla - 1 pieza
- pepinillo fermentado - 3 pieza
- caldo - 150 ml
- vinagre - 2 cucharada
- aceite - 2 cucharada
- mostaza - 1 cucharada
- cebollino - 3 cucharada
- sal
- pimienta negra
Preparación
- Lava bien las patatas y cuécelas con piel en agua salada durante 15–20 minutos, hasta que estén tiernas pero sin deshacerse. Escurre, deja templar un poco, pela y corta en rodajas gruesas.
- Corta el bacon en tiras o dados. Pela la cebolla y córtala en plumas finas. Corta los pepinillos fermentados en medias rodajas.
- Calienta el aceite en una sartén grande a fuego medio. Añade el bacon y fríe 5–7 minutos, hasta que suelte la grasa y los trozos estén dorados y crujientes.
- Añade la cebolla al bacon y sofríe 3–4 minutos, hasta que se ablande y quede translúcida, pero sin que se dore en exceso.
- En un cuenco pequeño mezcla el caldo caliente, el vinagre, la mostaza, una pizca de sal y pimienta hasta obtener una salsa homogénea.
- Añade a la sartén las patatas cortadas y los pepinillos fermentados. Mezcla con cuidado para que las patatas no se deshagan.
- Vierte la salsa de caldo y vinagre preparada. Cocina todo junto 3–4 minutos a fuego medio, removiendo suavemente, hasta que las patatas absorban parte del líquido y todo esté bien caliente.
- Prueba y ajusta de sal y pimienta si es necesario. Recuerda que el bacon y los pepinillos ya son salados.
- Al final espolvorea todo con el cebollino picado y mezcla de nuevo con mucho cuidado.
- Sirve inmediatamente en caliente como plato principal o como guarnición para carne.
Conservación
Guarda las sobras en un recipiente hermético en la nevera hasta 2 días. Caliéntalas suavemente en una sartén a fuego bajo, añadiendo una o dos cucharadas de agua o caldo si la ensalada parece demasiado seca. No se recomienda volver a calentarla varias veces seguidas por la presencia de bacon y caldo.