Empanadillas de atún y pimiento Recipe
Las empanadillas son pequeñas empanadas españolas de masa, horneadas o fritas, muy populares en fiestas y picnics. La versión con atún, pimiento y salsa de tomate es especialmente apreciada en la región de Galicia. Es algo a medio camino entre nuestras empanadas y pastelitos salados, pero se comen con la mano, incluso sobre la marcha.
Las empanadillas de atún y pimiento son la quintaesencia del «finger food» español: se pueden coger con la mano en un picnic, en una fiesta en el balcón o durante un paseo por la ciudad. La combinación de una masa delicada y elástica con un relleno jugoso de pimiento, cebolla, atún y tomate recuerda a los rellenos gallegos de la empanada, pero en un formato pequeño y manejable. Cada empanadilla es un pequeño paquetito dorado y crujiente, lleno de un umami intenso y ligeramente dulce.
Consejos del chef
Amasa la masa hasta que esté realmente lisa: si la trabajas poco, se romperá al estirarla. El relleno debe estar completamente frío; de lo contrario calentará la masa desde dentro y las empanadillas pueden abrirse o soltar jugos en la bandeja. No te excedas con la cantidad de relleno: es mejor poner un poco menos para que las empanadillas cierren bien y no se rompan en el horno.
Sugerencias de servicio
Sírvelas recién salidas del horno o a temperatura ambiente, con una salsa sencilla de yogur y ajo o una salsa de tomate picante para mojar. Son ideales como aperitivo para cumpleaños en casa, Nochevieja o una noche de juegos de mesa, cuando todo el mundo come de pie. Para un picnic las guardo en una caja junto con aceitunas, trozos de queso manchego y una botella de vino seco bien frío.
Ingredientes
- harina de trigo tipo 450–550 - 300 g
- aceite de oliva para la masa - 60 ml
- agua templada - 100 ml
- huevo para la masa - 1 pieza
- sal rasa, para la masa y el relleno - 1 cucharadita
- atún al natural peso escurrido - 200 g
- cebolla finamente picada - 100 g
- pimiento rojo cortado en dados pequeños - 150 g
- salsa de tomate espesa, puede ser passata - 120 g
- pimentón dulce - 1 cucharadita
- pimienta negra - 0.25 cucharaditas
- huevo batido para pincelar - 1 pieza
Preparación
- Pon la harina en un bol y añade 0,5 cucharadita de sal. Agrega el huevo, el aceite de oliva y ve incorporando poco a poco el agua templada, mezclando con una cuchara hasta que los ingredientes se integren.
- Amasa con la mano durante 5–7 minutos, hasta obtener una masa lisa y elástica. Si está demasiado pegajosa, añade un poco de harina. Cubre el bol con un paño y deja reposar 20 minutos.
- Mientras tanto prepara el relleno. Calienta 1 cucharada de aceite en una sartén (puedes usar el del atún si venía en aceite). Añade la cebolla y sofríe 4–5 minutos a fuego medio, hasta que se ablande y quede ligeramente transparente.
- Añade el pimiento y sofríe otros 5–7 minutos, hasta que se ablande.
- Incorpora la salsa de tomate, el pimentón dulce, 0,5 cucharadita de sal y la pimienta. Cocina 3–4 minutos, hasta que la salsa espese ligeramente. Retira del fuego y deja que se temple un poco.
- Añade el atún escurrido y desmenuzado y mezcla bien. Prueba el relleno y, si es necesario, ajusta de sal y pimienta. Deja que se enfríe por completo.
- Precalienta el horno a 200°C (calor arriba y abajo). Forra una bandeja con papel de hornear.
- Divide la masa en 2 partes. Estira cada parte muy fina, hasta unos 2 mm de grosor, sobre una superficie ligeramente enharinada.
- Con un vaso o un cortador, corta círculos de unos 10 cm de diámetro. Coloca en el centro de cada círculo 1–1,5 cucharaditas de relleno.
- Dobla cada círculo por la mitad formando una media luna. Sella bien los bordes con los dedos y luego presiona con un tenedor para crear un dibujo decorativo y mejorar el sellado.
- Coloca las empanadillas en la bandeja preparada. Pincela la superficie con el huevo batido.
- Hornea de 15 a 20 minutos, hasta que las empanadillas estén doradas y ligeramente tostadas. Sirve calientes o a temperatura ambiente.
Conservación
Guarda las empanadillas frías en un recipiente hermético a temperatura ambiente hasta 1 día, o en la nevera hasta 3 días. Caliéntalas brevemente en el horno o en una sartén seca para que recuperen el crujiente. También puedes congelarlas ya horneadas o crudas y hornearlas directamente desde el congelador, añadiendo unos minutos al tiempo de cocción.