Croquetas turcas de garbanzos y patatas Recipe
Estas croquetas de garbanzos y patatas, cremosas por dentro y ligeramente crujientes por fuera, son un tentempié vegetal inspirado en los meze turcos. Puedes servirlas como plato principal vegetariano, aperitivo para una fiesta o meterlas en pan de pita como si fueran mini hamburguesas. El sabor es suave, pero bien sazonado con hierbas y ajo.
Estas croquetas combinan la textura cremosa de las patatas con el ligero sabor a fruto seco de los garbanzos, recordando a los meze turcos que se sirven en pequeñas porciones para compartir. Son más suaves que el falafel clásico y, al mismo tiempo, más saciantes gracias a las patatas y el huevo. Las hierbas, el ajo y el comino les dan un aroma intenso pero no abrumador, por lo que gustan tanto a adultos como a niños.
Consejos del chef
La clave de unas buenas croquetas es un puré de patata bien seco: si las patatas quedan aguadas, la masa se deshará y las croquetas absorberán demasiado aceite. Aplasta los garbanzos de manera que queden pequeños trozos, así la textura será más interesante y las croquetas no quedarán como tortitas lisas. Fríelas a fuego medio, no demasiado fuerte: necesitan un momento para cuajarse por dentro; si las das la vuelta demasiado a menudo, pueden romperse.
Sugerencias de servicio
La forma más sencilla de servirlas es con yogur mezclado con ajo, limón y menta, y una ensalada fresca de tomate y pepino, igual que en un surtido de meze. Funcionan muy bien dentro de pan de pita o en una tortilla como "hamburguesa" vegetal rápida para una cena entre semana. En una fiesta en casa, coloco un plato con las croquetas junto a un bol de hummus y verduras cortadas: los invitados pueden comerlas tanto calientes como a temperatura ambiente.
Ingredientes
- garbanzos - 250 g
- patatas - 300 g
- cebolla - 1 pieza
- ajo - 2 diente
- perejil fresco picado - 3 cucharadas
- pan rallado - 4 cucharadas
- huevo - 1 pieza
- comino molido - 0.5 cucharaditas
- pimentón dulce - 1 cucharadita
- aceite vegetal - 4 cucharadas
- sal
- pimienta negra
Preparación
- Pela las patatas, córtalas en trozos y cuécelas en agua con sal hasta que estén tiernas, unos 15–20 minutos desde que el agua hierva. Escúrrelas y déjalas reposar unos minutos para que se evaporen.
- Tritura las patatas cocidas con un pasapurés o tenedor hasta obtener un puré liso sin grumos y deja que se templen ligeramente.
- Escurre los garbanzos (si usas de lata) y enjuágalos. Después, aplástalos con un tenedor o tritúralos brevemente con una batidora en modo intermitente, de forma que queden pequeños trozos y no una pasta completamente lisa.
- Pica la cebolla muy fina y pasa el ajo por un prensador. Pica el perejil.
- En un bol grande mezcla las patatas, los garbanzos, la cebolla, el ajo, el perejil, el huevo, el pan rallado, el comino, el pimentón, la sal y la pimienta. La masa debe ser compacta y fácil de formar en croquetas; si está demasiado blanda, añade 1–2 cucharadas más de pan rallado.
- Forma croquetas del tamaño de la palma de una mano pequeña, ligeramente aplanadas.
- Calienta el aceite en una sartén a fuego medio. Fríe las croquetas en tandas durante 3–4 minutos por cada lado, hasta que estén doradas y ligeramente crujientes.
- Ve colocando las croquetas fritas en un plato cubierto con papel de cocina para que absorba el exceso de grasa. Sírvelas calientes o a temperatura ambiente.
Conservación
Guarda las croquetas sobrantes en un recipiente hermético en la nevera hasta 3 días. Caliéntalas en el horno o en una sartén seca para que recuperen algo de su textura crujiente. También puedes congelarlas ya fritas o crudas (formadas) y freírlas u hornearlas directamente sin descongelar, alargando un poco el tiempo de cocción.