Bizcocho de chocolate con remolacha Recipe
Bizcocho de chocolate denso y jugoso en el que la remolacha rallada aporta profundidad de sabor y hace que el pastel se mantenga fresco durante más tiempo. En Polonia este tipo de repostería «ingeniosa» con verduras aparece cada vez más en fiestas caseras, cuando queremos sorprender a los invitados con algo distinto al bizcocho de siempre. La remolacha prácticamente no se nota, pero hace un gran trabajo en el interior.
Este bizcocho de chocolate con remolacha combina el sabor intenso del cacao con un sorprendente, aunque prácticamente imperceptible, toque vegetal que aporta jugosidad y profundidad. Gracias a la remolacha, la textura es densa, ligeramente tipo brownie, y el pastel se mantiene fresco incluso varios días después de hornearlo. Es un gran ejemplo de la repostería polaca moderna, que introduce verduras de forma nada obvia en los postres.
Consejos del chef
Es buena idea cocer o asar las remolachas el día anterior, enfriarlas y solo entonces rallarlas: el puré quedará más compacto y no aguará la masa. Vigila no batir la mezcla con harina durante demasiado tiempo, porque el bizcocho puede quedar apelmazado en lugar de esponjoso. El palillo tras el horneado debe salir con migas húmedas; si sale completamente seco, el pastel puede estar demasiado hecho y menos jugoso.
Sugerencias de servicio
Sabe mejor a temperatura ambiente, servido con una cucharada de nata para montar ligeramente batida o con yogur natural espeso, que equilibra el dulzor. Combina muy bien con un café fuerte de cafetera italiana o con vino tinto seco si lo sirves después de una cena con amigos. En un cumpleaños infantil puedes añadir frambuesas frescas por encima: iluminarán visualmente la cobertura oscura y aportarán ligereza.
Ingredientes
- remolacha cocida o asada - 250 g
- harina de trigo - 200 g
- cacao en polvo sin azúcar - 30 g
- azúcar - 160 g
- aceite vegetal neutro - 120 ml
- huevo - 3 pieza
- levadura química en polvo - 10 g
- chocolate negro para el interior del bizcocho - 80 g
- sal - 1 pizca
- nata líquida para montar - 80 ml
- chocolate negro para la cobertura - 80 g
Preparación
- Precalienta el horno a 180°C (calor arriba y abajo). Forra un molde tipo plum cake o un molde redondo pequeño (unos 22 cm) con papel de horno.
- Pela las remolachas cocidas o asadas si aún tienen piel y rállalas con un rallador de agujeros finos o tritúralas con una batidora hasta obtener un puré liso.
- En un bol grande mezcla la harina, el cacao, la levadura química y una pizca de sal.
- En otro bol bate los huevos con el azúcar durante unos 3–4 minutos, hasta que la mezcla aclare y se vuelva ligeramente espumosa.
- Añade a los huevos el aceite y el puré de remolacha, y mezcla bien con varillas o con la batidora a baja velocidad.
- Incorpora los ingredientes secos a los húmedos y mezcla con una espátula solo hasta integrar, hasta que no se vea harina seca.
- Añade el chocolate negro picado y mezcla suavemente.
- Vierte la masa en el molde preparado, alisa la superficie e introduce en el horno precalentado.
- Hornea unos 35–40 minutos, hasta que al insertar un palillo en el centro salga con algunas migas húmedas pero sin masa cruda.
- Saca el bizcocho del horno y déjalo en el molde 10 minutos; después pásalo a una rejilla y deja que se enfríe por completo.
- Prepara la cobertura: calienta la nata casi hasta ebullición (debe estar muy caliente pero sin hervir), retira del fuego y añade el chocolate picado.
- Remueve hasta que el chocolate se derrita por completo y obtengas una cobertura lisa y brillante. Deja reposar unos minutos para que espese ligeramente.
- Vierte la cobertura de chocolate de forma uniforme sobre el bizcocho ya frío y deja reposar al menos 20 minutos para que la cobertura cuaje antes de cortarlo.
Conservación
Guarda los restos envueltos en film o en un recipiente hermético a temperatura ambiente fresca o en la nevera. Gracias a la remolacha se mantiene jugoso varios días; antes de servir, deja que vuelva a temperatura ambiente para que el chocolate recupere su textura.