Postre chino de arroz glutinoso con coco y piña al vapor Recipe
Postre dulce de arroz glutinoso cocido al vapor con coco rallado y trocitos de piña. En China, el arroz glutinoso aparece a menudo en dulces para fiestas y celebraciones familiares. Este postre recuerda un poco al arroz con leche, pero es más elástico y huele a coco y frutas tropicales.
Este postre chino de arroz glutinoso combina una textura elástica y ligeramente masticable con la cremosidad de la leche y el aroma del coco, dando un resultado muy distinto al clásico arroz con leche. En China, estos dulces de arroz suelen aparecer en el Festival de Primavera o en cumpleaños, porque el arroz glutinoso simboliza los lazos familiares y la prosperidad. El dulzor equilibrado con la frescura de la piña hace que el postre sea a la vez saciante y refrescante.
Consejos del chef
Lava muy bien el arroz glutinoso en varias aguas, hasta que el agua sea casi transparente; de lo contrario, el postre quedará pesado y harinoso. Al cocinar al vapor, no abras la tapa constantemente, porque el vapor se escapará y los granos se cocerán de forma desigual; comprueba solo al final del tiempo si el arroz está blando pero aún elástico. Añade el azúcar poco a poco a la leche y pruébala, porque el nivel de dulzor depende mucho de lo madura que esté la piña.
Sugerencias de servicio
Sirve caliente en cuencos pequeños, espolvoreado con coco extra y unos cubitos de piña fresca, como postre después de un salteado de verduras ligero. Para beber, van muy bien un té verde de jazmín o un té oolong suave, que refrescan las papilas gustativas. Es un postre que luce muy bien en la mesa durante una "noche de cine chino" casera con amigos.
Ingredientes
- arroz glutinoso (para sushi o arroz glutinoso asiático) se puede usar arroz normal, pero la textura será diferente - 250 g
- leche de coco bien agitada - 250 ml
- agua - 150 ml
- azúcar aproximadamente 4 cucharadas, cantidad al gusto - 60 g
- sal - 1 pizca
- coco rallado aproximadamente 4 cucharadas - 40 g
- piña fresca o en conserva cortada en cubitos pequeños - 150 g
- aceite para engrasar el molde - 1 cucharadita
- miel o sirope de arce para rociar, opcional - 1 cucharada
Preparación
- Lava el arroz glutinoso varias veces en un colador hasta que el agua esté casi transparente. Luego cúbrelo con agua fría en un cuenco y deja en remojo al menos 2 horas, mejor toda la noche. Si no tienes tiempo, déjalo en remojo al menos 30 minutos: quedará algo menos pegajoso, pero seguirá estando bien.
- Después del remojo, escurre el arroz en un colador.
- En un cuenco mezcla la leche de coco, el agua, el azúcar, una pizca de sal y el coco rallado. Remueve hasta que el azúcar se disuelva.
- Añade el arroz escurrido a la mezcla de coco y mezcla bien para que cada grano quede cubierto de líquido.
- Unta con una fina capa de aceite un molde apto para horno o un cuenco metálico que quepa en la olla de vapor. Pasa a él el arroz con la leche de coco y alisa la superficie.
- Llena la olla de vapor o una olla grande con cestillo metálico con agua hasta una altura de unos 2–3 cm. Lleva el agua a ebullición.
- Coloca el molde con el arroz sobre el cestillo de vapor. Tapa (si puedes, envuelve la tapa con un paño para que el vapor no gotee sobre el postre) y cocina al vapor 30–35 minutos a fuego medio. Cada 10–15 minutos comprueba si queda agua en la olla y, si hace falta, añade agua hirviendo.
- Tras 30 minutos, comprueba el arroz: debe estar blando y pegajoso, y la mayor parte del líquido absorbida. Si aún está duro, cocina 5–10 minutos más.
- Cuando el arroz esté listo, saca el molde de la olla y deja reposar 10 minutos para que se temple un poco y cuaje.
- Reparte por encima la piña cortada en cubitos de forma uniforme. Puedes presionar ligeramente los trozos en el arroz para que se sujeten mejor.
- Antes de servir, puedes rociar el postre con un hilo fino de miel o sirope de arce para darle más dulzor. Sirve caliente o a temperatura ambiente, cortando en cuadrados o sirviendo con una cuchara.
Conservación
El arroz glutinoso se endurece ligeramente al enfriarse; al recalentarlo al vapor o en el microondas con tapa recupera su textura. No vuelvas a congelar si has utilizado piña en conserva ya descongelada.