Chiles rellenos – pimientos asados rellenos de queso Recipe
Los chiles rellenos son pimientos rellenos que en México suelen aparecer en la comida dominical o en la mesa de fiesta. En la versión clásica se usan chiles verdes suaves, que se rellenan de queso y se sirven con una ligera salsa de tomate. Es un poco como una mezcla entre el pimiento relleno conocido en las casas polacas y la mozzarella gratinada italiana, pero con un carácter claramente mexicano.
Los chiles rellenos combinan el pimiento relleno de toda la vida con la pasión mexicana por el queso fundente y las salsas de tomate ligeras y aromáticas. Asar los pimientos antes de rellenarlos les aporta un dulzor delicado y un ligero toque ahumado, mientras que la mezcla de queso amarillo con feta crea un interior agradablemente salado y cremoso bajo una cobertura crujiente de huevo.
Consejos del chef
Asa los pimientos el tiempo suficiente para que la piel se arrugue bien y se dore: solo así se desprenderá sin esfuerzo y no desgarrarás la pulpa al pelarlos. Al rellenarlos, no empaques el queso “a la fuerza”; deja un poco de espacio, porque de lo contrario el pimiento puede romperse durante la fritura y el queso se saldrá a la sartén. Reduce la salsa de tomate hasta que, al pasar la cuchara, deje una ligera marca en el fondo: así no empapará el rebozado en la fuente de horno.
Sugerencias de servicio
Lo mejor es servirlos con un arroz suelto y sencillo o con una ensalada de lechuga y pepino con lima, que refresca todo el plato. Les va muy bien un vino blanco seco con buena acidez o una limonada casera de lima, especialmente en una comida familiar de domingo. Para una velada más informal con amigos puedes cortar los pimientos en trozos más pequeños y servirlos como entrante caliente para acompañar la cerveza.
Ingredientes
- pimiento mejor alargados y suaves; pueden ser rojos o verdes normales - 6 pieza
- queso amarillo que funda bien, por ejemplo gouda, cheddar - 250 g
- queso feta o en salmuera para un ligero toque salado, se puede omitir - 80 g
- huevo para el rebozado - 2 pieza
- harina de trigo para rebozar los pimientos - 4 cucharadas
- aceite vegetal para freír los pimientos - 4 cucharadas
- tomates en lata picados - 400 g
- cebolla - 1 pieza
- ajo - 2 dientes
- caldo de verduras puede ser de cubito - 150 ml
- comino molido - 0.5 cucharaditas
- orégano seco - 0.5 cucharaditas
- sal al gusto
- pimienta negra al gusto
- crema agria 18% para servir - 100 g
Preparación
- Lava los pimientos, sécalos y colócalos en una bandeja forrada con papel de horno. Mételos en el horno precalentado a 220°C (calor arriba y abajo) durante 15–20 minutos, hasta que la piel se oscurezca bastante en algunas zonas y empiece a arrugarse.
- Pasa los pimientos asados a un bol y cúbrelos con film transparente o con un plato durante 10 minutos: el vapor ayudará a pelarlos más fácilmente.
- Mientras tanto prepara el relleno: ralla el queso amarillo con un rallador de agujeros grandes, desmenuza el queso feta con los dedos y mezcla ambos quesos en un bol.
- Pela con cuidado los pimientos, haciéndoles un corte longitudinal por un lado. Haz un pequeño corte junto al rabito para sacar el corazón y las semillas, procurando no partir el pimiento en dos.
- Rellena cada pimiento con la mezcla de quesos, presionando ligeramente pero sin sobrellenar, para que no se rompa durante la fritura.
- Extiende la harina en un plato. Casca los huevos en un cuenco y bátelos con un tenedor con una pizca de sal.
- Reboza cada pimiento relleno primero en harina, sacude el exceso y luego pásalo por el huevo batido, procurando que quede bien cubierto.
- Calienta el aceite en una sartén grande a fuego medio. Fríe los pimientos por tandas durante 3–4 minutos por cada lado, hasta que el rebozado esté dorado y el queso del interior empiece a fundirse. Ve dejándolos en un plato cubierto con papel de cocina.
- Para preparar la salsa, pela la cebolla y córtala en dados pequeños; pica el ajo.
- En la misma sartén (añade un poco más de aceite si hace falta) sofríe la cebolla 3–5 minutos a fuego medio, hasta que se ablande y se vuelva ligeramente translúcida. Añade el ajo y sofríe 1 minuto más.
- Agrega los tomates en lata, el caldo, el comino, el orégano, una pizca de sal y pimienta. Mezcla y cocina a fuego medio 10–12 minutos, hasta que la salsa espese ligeramente.
- Prueba la salsa y, si es necesario, ajusta de sal y pimienta. Si prefieres una textura más fina, puedes triturarla brevemente con la batidora.
- Vierte una capa fina de salsa de tomate en el fondo de una fuente apta para horno, coloca encima los pimientos fritos y cúbrelos con el resto de la salsa.
- Introduce la fuente en el horno precalentado a 180°C durante 10 minutos, hasta que todo esté bien caliente y el queso del interior se haya derretido por completo.
- Sirve los pimientos napados con una cucharada de crema, preferiblemente acompañados de arroz o de un trozo de pan para recoger la salsa.
Conservación
Guarda los chiles rellenos en un recipiente hermético en la nevera hasta 2 días. Caliéntalos en el horno o en una sartén tapada a fuego bajo, añadiendo un poco de salsa o caldo si fuera necesario para que no se sequen. Añade la crema agria solo justo antes de servir.