New York cheesecake – tarta de queso al estilo neoyorquino Recipe
La tarta de queso al estilo neoyorquino es un postre denso y cremoso, horneado sobre una base de galletas, que se hizo famoso en las cafeterías y delicatessen de Nueva York. En Estados Unidos se sirve a menudo después de la comida del domingo o como “algo especial” de cumpleaños en lugar de tarta. Su sabor recuerda a una mezcla entre la clásica tarta de queso polaca y una crema de vainilla, pero con una textura más sedosa y compacta.
El New York cheesecake es un icono de las cafeterías neoyorquinas: denso, sedoso y liso como el de un escaparate en Manhattan, con una sencilla base de galletas. Combina el sabor familiar de la tarta de queso clásica con la textura cremosa de los postres a base de queso crema, de modo que cada porción fina sabe a un postre muy elegante pero contundente.
Consejos del chef
La clave es la temperatura: todos los ingredientes del relleno deben estar a temperatura ambiente, así la tarta se hornea de forma uniforme y se agrieta menos. Bate siempre a baja velocidad y durante poco tiempo, porque una mezcla demasiado aireada sube en el horno y luego se hunde, formando grietas profundas. Después de hornear, deja que se enfríe poco a poco en el horno entreabierto y, sobre todo, espera toda la noche en la nevera: solo al día siguiente alcanza la consistencia perfecta.
Sugerencias de servicio
Sírvela en porciones finas y regulares, con un coulis de frambuesa o fresa, o simplemente con unas cuantas frutas frescas en el plato: la acidez equilibra muy bien su dulzor. A esta tarta de queso le va de maravilla un espresso intenso o té negro, y para una cena especial puedes acompañarla con una copa de vino blanco seco. Es un postre para ocasiones señaladas: cumpleaños en lugar de tarta, fiestas en petit comité o una cena elegante con amigos.
Ingredientes
- galletas tipo digestive o de mantequilla - 200 g
- mantequilla derretida - 80 g
- queso crema tipo cream cheese, a temperatura ambiente - 900 g
- azúcar - 200 g
- huevo a temperatura ambiente - 4 pieza
- nata para montar 30–36% - 200 ml
- harina de trigo rasas - 2 cucharadas
- extracto de vainilla - 2 cucharaditas
- zumo de limón recién exprimido - 1 cucharada
- sal - 0.25 cucharaditas
- nata agria 18%, para terminar la superficie (opcional) - 150 g
- azúcar glas para mezclar con la nata de la superficie - 1 cucharada
Preparación
- Precalienta el horno a 170°C (calor arriba y abajo). Forra la base de un molde desmontable de unos 23 cm de diámetro con papel de horno y engrasa ligeramente los laterales con mantequilla.
- Tritura las galletas en un procesador de alimentos o aplástalas con un rodillo dentro de una bolsa hasta obtener una textura de arena fina. Mezcla con la mantequilla derretida hasta que la masa esté húmeda y se pueda compactar con la mano.
- Vierte la mezcla de galletas en el molde, distribúyela de forma uniforme y presiona bien el fondo con un vaso. Hornea durante 10 minutos, luego saca del horno y deja que se temple ligeramente.
- En un bol grande, bate brevemente el queso crema con el azúcar y la sal a baja velocidad, solo hasta integrar, para no incorporar demasiado aire a la mezcla.
- Añade los huevos de uno en uno, batiendo brevemente cada vez hasta que se integren. Ve despegando la masa de las paredes del bol con una espátula.
- Añade la nata para montar, la harina, la vainilla y el zumo de limón, y mezcla a baja velocidad o a mano hasta obtener una masa lisa.
- Vierte la mezcla de queso sobre la base de galletas precocida. Golpea suavemente el molde contra la encimera varias veces para eliminar las burbujas de aire más grandes.
- Introduce la tarta en el horno y hornea durante unos 55–60 minutos. Los bordes deben estar cuajados y el centro puede temblar ligeramente al mover el molde, pero no debe estar líquido.
- Apaga el horno, entreabre la puerta unos centímetros y deja la tarta dentro durante 30 minutos para que se enfríe poco a poco y no se agriete.
- Si utilizas la nata para la superficie, mézclala con el azúcar glas, extiende una capa fina sobre la tarta ligeramente templada y hornea 10 minutos más en el horno precalentado a 150°C.
- Deja enfriar la tarta completamente a temperatura ambiente y después refrigérala al menos 4 horas, mejor toda la noche. Al cortar, sumerge el cuchillo en agua caliente y sécalo después de cada porción.
Conservación
Sernik przechowuj w lodówce, szczelnie przykryty, aby nie chłonął zapachów. Możesz zamrozić pojedyncze kawałki owinięte folią i włożone do pojemnika; rozmrażaj powoli w lodówce przez noc.