Cazuela de arroz con pollo y verduras Recipe
La cazuela de arroz con pollo y verduras es un plato familiar sencillo que se prepara en una sola fuente. Recuerda un poco a una versión polaca del pilaf: el arroz, la carne y las verduras se hornean juntos, de modo que todo se impregna del sabor de las especias y del caldo.
La cazuela de arroz con pollo y verduras es un plato de una sola fuente en el que el arroz absorbe el sabor del caldo, la carne y las verduras, creando algo parecido a un pilaf al horno en versión polaca. Es saciante, llena de umami y de verduras bien conocidas, por lo que suele gustar tanto a niños como a adultos. Es una forma muy práctica de preparar la comida sin tener que vigilar varias ollas a la vez.
Consejos del chef
Enjuaga el arroz en un colador hasta que el agua salga casi transparente; así la cazuela no quedará demasiado pegajosa. Sazona el pollo de forma bastante intensa en crudo, porque parte del sabor se quedará en el arroz durante el horneado. Al final merece la pena destapar la fuente unos minutos para que la superficie se dore ligeramente y se evapore el exceso de humedad.
Sugerencias de servicio
Sirve directamente del horno con una ensalada sencilla de pepino o una mezcla de hojas verdes aliñadas con limón para equilibrar el carácter contundente del plato. A esta cazuela le va muy bien un compota casera de la despensa o una copa de vino blanco ligero para una tranquila cena de viernes. También es una gran idea para preparar comida “para dos días”: al día siguiente solo tendrás que recalentar una porción en el horno o en la sartén.
Ingredientes
- arroz crudo, sin cocer - 200 g
- pechuga de pollo cortada en cubos - 400 g
- zanahoria mediana - 2 pieza
- pimiento - 1 pieza
- guisantes congelados - 100 g
- cebolla mediana - 1 pieza
- caldo de verduras o de pollo - 500 ml
- aceite - 2 cucharadas
- pimentón - 1 cucharadita
- ajo en polvo o fresco si es fresco, 1 diente bien picado - 0.5 cucharaditas
- sal al gusto
- pimienta al gusto
- queso opcional, para espolvorear - 80 g
Preparación
- Precalienta el horno a 190°C (calor arriba y abajo). Unta ligeramente una fuente apta para horno con aceite.
- Enjuaga el arroz en un colador bajo el grifo hasta que el agua salga casi transparente. Deja escurrir.
- Corta la pechuga de pollo en cubos. Sazona con sal, pimienta, pimentón dulce y ajo en polvo o fresco. Mezcla bien.
- Pela la cebolla y córtala en cubitos pequeños. Pela la zanahoria y córtala en medias rodajas finas. Lava el pimiento, retira las semillas y córtalo en cubos.
- Calienta 1 cucharada de aceite en una sartén a fuego medio. Añade la cebolla y sofríe 3–4 minutos, hasta que se ablande y quede ligeramente transparente.
- Añade la zanahoria y el pimiento, sofríe otros 3–4 minutos, removiendo de vez en cuando.
- Pasa las verduras a la fuente para horno. Añade el arroz escurrido y los guisantes congelados, y mezcla todo con cuidado.
- En la misma sartén calienta la segunda cucharada de aceite. Añade el pollo y fríe 4–5 minutos, hasta que deje de estar crudo por fuera y se dore ligeramente (no hace falta que esté completamente hecho, se terminará en el horno).
- Pasa el pollo salteado a la fuente con el arroz y las verduras y mezcla.
- Calienta el caldo, rectifica de sal y pimienta si es necesario. Vierte sobre el contenido de la fuente, de manera que el líquido cubra ligeramente el arroz y los demás ingredientes.
- Cubre la fuente con tapa o con papel de aluminio. Mete en el horno precalentado y hornea unos 30 minutos.
- Pasados 30 minutos, retira la tapa, remueve suavemente el arroz con un tenedor. Si aún está duro, añade un poco de agua caliente o caldo (2–3 cucharadas) y hornea otros 5–10 minutos sin cubrir.
- Si usas queso, espolvoréalo por encima de la cazuela en los últimos 5 minutos de horneado para que se derrita y se dore ligeramente.
- Tras sacar del horno, deja reposar la cazuela 5 minutos para que el arroz “descanse” y luego sirve las porciones con una cuchara.
Conservación
Guarda las sobras en un recipiente hermético en la nevera hasta 2–3 días. Recalienta en el horno tapado con papel de aluminio o en una sartén con una cucharada de agua o caldo para que el arroz no se seque.