Capirotada – pudín de pan mexicano con queso y fruta Recipe
La capirotada es un postre tradicional mexicano de Cuaresma: capas de pan seco, queso, frutos secos y fruta, bañadas con un sirope caliente de canela y clavo, y luego horneadas. Suena inusual, porque combina queso con una salsa dulce, pero sabe como una mezcla entre un budín de pan y un bizcocho de frutos secos. En muchas casas se prepara solo una vez al año, así que tiene un carácter casi festivo.
La capirotada es un postre profundamente ligado a la Cuaresma en México: sus capas aluden simbólicamente a la historia de la Pasión, por eso en muchas casas aparece solo una vez al año. La combinación del sirope dulce y especiado con canela y clavo con el queso ligeramente salado da como resultado algo entre un budín de pan y un bizcocho húmedo de frutos secos. Gracias a la fruta seca, las nueces y la manzana, cada bocado tiene una textura distinta, desde la superficie crujiente hasta el centro tierno y empapado.
Consejos del chef
Lo más importante es secar bien el pan: si las rebanadas están demasiado blandas, el postre se convertirá en una masa poco apetecible, así que no acortes demasiado el tiempo en el horno. Cuece el sirope solo hasta que espese ligeramente; si lo reduces en exceso, la capirotada quedará seca y demasiado dulce. Al empapar las capas, asegúrate de que el pan esté bien humedecido pero sin flotar en el líquido; en caso de duda, añade el sirope en tandas y espera un momento a que se absorba.
Sugerencias de servicio
La capirotada se sirve mejor ligeramente templada, con una taza de café negro o té fuerte; es un postre ideal después de una cena de viernes sin carne. Para reuniones más grandes puedes acompañarla con un postre sencillo y ácido (por ejemplo, un sorbete de cítricos) que equilibre su dulzor. También es un postre muy agradecido para la mesa festiva: se puede hornear con antelación y, antes de servir, solo calentarla suavemente en el horno.
Ingredientes
- pan de trigo - 250 g
- queso - 120 g
- pasas - 60 g
- nueces - 60 g
- manzana - 1 pieza
- azúcar moreno - 120 g
- agua - 300 ml
- canela - 1 pieza
- clavos de olor - 3 pieza
- mantequilla - 40 g
Preparación
- Precalienta el horno a 180°C (calor arriba y abajo). Corta el pan en rebanadas de unos 1,5 cm de grosor y luego pártelas por la mitad o en cuartos.
- Coloca las rebanadas de pan en una bandeja de horno y hornéalas durante 8–10 minutos, hasta que se sequen ligeramente y se doren por los bordes. También puedes usar pan del día anterior y acortar este paso.
- En un cazo pequeño mezcla el agua, el azúcar, la rama de canela y los clavos. Calienta a fuego medio, removiendo, hasta que el azúcar se disuelva y el sirope empiece a burbujear ligeramente. Cuece 5–7 minutos, hasta que espese un poco. Retira la rama de canela y los clavos.
- Pela la manzana, quita el corazón y córtala en rodajas finas. Pica groseramente las nueces. Corta el queso en dados pequeños o desmenúzalo con los dedos.
- Unta una fuente apta para horno con mantequilla (reserva un poco de mantequilla para regar la superficie).
- Coloca una capa de rebanadas de pan en el fondo de la fuente, solapándolas ligeramente. Espolvorea con parte de las pasas, las nueces, la manzana y el queso.
- Riega con parte del sirope caliente, de manera que el pan quede bien empapado, pero sin que nade en líquido.
- Repite las capas: pan, frutos secos, manzana, queso y sirope, hasta terminar los ingredientes. La última capa debe ser de pan con un poco de queso y frutos secos.
- Corta el resto de la mantequilla en trocitos y repártelos por la superficie del gratinado.
- Cubre la fuente con papel de aluminio y hornea en el horno precalentado durante 20 minutos. Luego retira el papel y hornea otros 10–15 minutos, hasta que la superficie se dore ligeramente y el sirope burbujee suavemente por los bordes.
- Saca la capirotada del horno y deja reposar 10–15 minutos para que se temple y asiente. Sirve templada o a temperatura ambiente, cortada en cuadrados.
Conservación
Guarda los restos de capirotada bien tapados en la nevera hasta 3 días. Caliéntalos suavemente en el horno o en el microondas antes de servir, añadiendo una o dos cucharadas de leche si el postre parece un poco seco.