Café vietnamita con huevo ca phe trung Recipe
Un café denso, tipo postre, con yema montada y leche condensada que en Hanói se toma en lugar de pastel. Sabe un poco como una mezcla de tiramisú con un espresso fuerte, solo que servido en taza. Es una forma estupenda de crear en casa un pequeño ritual vietnamita de café después de comer o en un fin de semana perezoso.
Ca phe trung powstała podobno w Hanoi w czasach niedoboru mleka i stała się specjalnością małych kawiarni, gdzie traktuje się ją bardziej jak deser niż zwykłą kawę.
Esta versión casera de la clásica ca phe trung de Hanói convierte un simple café en un postre completo: la combinación de café intenso con crema de yema dulce y aireada recuerda al tiramisú, pero se prepara en pocos minutos y sin necesidad de horno.
Dlaczego ta wersja działa
- Ubicie żółtek z solą i wanilią wzmacnia ich smak i równoważy słodycz mleka skondensowanego.
- Krótkie podgrzanie masy w kąpieli wodnej poprawia bezpieczeństwo i stabilność bez ścinania jajek.
- Bardzo mocna, gorąca kawa kontruje słodycz kremu, dzięki czemu napój nie jest mdły.
Consejos del chef
Usa huevos muy frescos y a temperatura ambiente: montan mejor y dan una textura más ligera. No te saltes el paso de batir lo suficiente; de ello depende que la crema quede realmente espesa y estable sobre el café.
Sugerencias de servicio
Sirve la bebida en tazas pequeñas o vasos de cristal resistentes al calor para que se vea la capa de café y la de crema. Acompáñala con agua fría y algo crujiente, como galletas de mantequilla o biscotti.
Na co uważać
- Nie przegrzewaj masy jajecznej – gdy tylko jest wyraźnie ciepła i nadal gładka, zdejmij ją z pary.
- Kawa nie może być wrząca podczas łączenia, bo przy krawędzi filiżanki może ściąć jajko.
- Jeśli do żółtek dostanie się białko, masa może nie ubić się na lekką, puszystą piankę.
Ingredientes
- café fuerte, recién preparado, preferiblemente de cafetera italiana o espresso - 200 ml
- yema de huevo fresca, de huevos a temperatura ambiente - 2 pieza
- leche condensada azucarada - 60 ml
- azúcar aproximadamente 1 cucharadita, opcional, si te gusta muy dulce - 5 g
- vainilla una pizca de extracto o de azúcar avainillado, opcional - 1 g
- sal una pizca, realza el sabor del café - 1 g
- agua caliente para el baño maría bajo las tazas, si quieres mantener la temperatura - 500 ml
Preparación
- Prepara un café fuerte: usa unos 200 ml de infusión muy intensa (doble espresso por persona o café de cafetera italiana). Déjalo reposar un momento para que no esté hirviendo.
- Separa las yemas de las claras. Pon las yemas en un bol alto y asegúrate de que no haya trocitos de cáscara.
- Añade a las yemas la leche condensada, el azúcar, la vainilla y una pizca de sal.
- Bate las yemas con una batidora de mano a máxima velocidad durante 4–6 minutos, hasta que la mezcla esté muy clara, espesa y esponjosa, similar a la nata montada. Al levantar las varillas, la mezcla debe caer lentamente dejando un rastro.
- Calienta agua en una olla, pero sin que llegue a hervir con fuerza. Coloca encima un bol metálico o de cristal con las yemas montadas y remueve suavemente durante 1–2 minutos, para que la mezcla quede ligeramente templada, pero no caliente ni cuajada.
- Vierte el café caliente en tazas o vasos precalentados, dejando unos 2 cm libres hasta el borde.
- Coloca encima de cada ración una capa gruesa de la crema de yema montada, con cuidado con una cuchara para que no se mezcle con el café.
- Opcionalmente, coloca las tazas en una fuente baja con agua caliente para que el café se mantenga caliente más tiempo. Sirve enseguida, bebiendo a través de la capa de crema de huevo.
Conservación
Guarda la crema de yema montada en la nevera en un recipiente hermético y consúmela en 24 horas. Antes de usarla de nuevo, remueve suavemente. El café es mejor prepararlo siempre justo antes de servir.
Descubrí esta versión de café en un pequeño local de Hanói, donde la servían como sustituto del postre. Desde entonces, se ha convertido en mi forma favorita de alargar una sobremesa tranquila en casa.