Bruschetta con ricotta, limón y calabacín a la parrilla Recipe
Una bruschetta ligera y veraniega que en Italia se sirve a menudo como entrante para la cena en la terraza. La ricotta cremosa, el limón fresco y el calabacín a la parrilla sobre pan crujiente crean una combinación ideal para una copa de vino blanco o simplemente un vaso de agua con hielo.
Esta bruschetta combina la ricotta cremosa con la frescura del limón y el calabacín a la parrilla, dando un bocado ligero pero lleno de sabor, ideal para los días cálidos. El pan crujiente y dorado contrasta con el calabacín tierno y el queso aterciopelado, de modo que cada rebanada sabe a pequeño bocadillo veraniego en una terraza italiana.
Consejos del chef
Tuesta el pan en una sartén grill bien caliente o en el horno hasta que esté dorado y crujiente, pero no seco como una galleta: así absorberá mejor el aceite de oliva. Asa el calabacín brevemente, a fuego fuerte, solo hasta que se ablande ligeramente y aparezcan las marcas de la parrilla; de lo contrario soltará demasiada agua y ablandará la bruschetta. Ralla la piel del limón justo antes de servir, porque se evapora rápido y pierde aroma.
Sugerencias de servicio
Sirve las bruschettas como entrante con una copa de vino blanco bien frío, por ejemplo Sauvignon Blanc, o con limonada casera con menta. Son perfectas para una fiesta en el balcón, junto a una tabla de quesos y aceitunas, o como cena ligera en un día de mucho calor, cuando no apetece tener el horno encendido mucho tiempo. También puedes prepararlas en versión mini para un picnic en el parque: se transportan fácilmente y se comen sin cubiertos.
Ingredientes
- baguette u otro pan blanco aprox. 250 g - 1 pieza
- ricotta se puede sustituir por requesón semigraso bien aplastado con una cucharada de nata - 200 g
- calabacín mediano - 1 pieza
- limón se necesita la ralladura y el zumo - 1 pieza
- aceite de oliva virgen extra - 3 cucharada
- ajo para frotar el pan - 1 diente
- albahaca fresca o menta picada - 1 puñado
- sal al gusto
- pimienta negra recién molida al gusto
Preparación
- Lava el calabacín y córtalo a lo largo en láminas finas (aprox. 3–4 mm). Rocía con 1 cucharada de aceite de oliva, sala ligeramente y mezcla.
- Calienta una sartén grill o una sartén normal a fuego medio-alto. Coloca las láminas de calabacín en una sola capa y ásalas 2–3 minutos por cada lado, hasta que aparezcan marcas oscuras o un ligero dorado y el calabacín se ablande. Pásalas a un plato.
- Corta la baguette en rebanadas diagonales de unos 1,5 cm de grosor. Colócalas en una sartén seca o bajo el grill del horno y tuéstalas 2–3 minutos por cada lado, hasta que estén crujientes y ligeramente doradas.
- Parte el ajo por la mitad. Frota suavemente las rebanadas de pan calientes con la parte cortada del ajo: basta una pasada para que no queden demasiado fuertes.
- Pon la ricotta en un bol. Ralla finamente la piel de medio limón (solo la parte amarilla) y añádela a la ricotta. Agrega 1–2 cucharadas de zumo de limón, 1–2 cucharadas de aceite de oliva, una pizca de sal y pimienta. Mezcla con una cuchara hasta obtener una crema lisa y homogénea.
- Coloca una porción de ricotta (aprox. 1 cucharada) sobre cada rebanada y extiéndela. Pon encima 1–2 tiras de calabacín a la parrilla, enrollándolas ligeramente.
- Espolvorea con la albahaca o la menta picada, rocía con un poco de aceite de oliva y termina con pimienta negra recién molida. Sirve de inmediato, mientras el pan sigue crujiente.
Conservación
Monta las bruschettas justo antes de servir para que el pan no se ablande. El pan tostado y el calabacín a la parrilla se pueden preparar con unas horas de antelación y guardar por separado; conserva la ricotta en la nevera y saca todo a temperatura ambiente unos minutos antes de montar.