Bollos de levadura al vapor con salsa de fresa Recipe
Los bollos de levadura al vapor, conocidos también como pampuchy o parowańce, son panecillos suaves y esponjosos cocidos al vapor. En Polonia se sirven a menudo en versión dulce con salsa de frutas o nata, especialmente en verano. Con salsa de fresa recuerdan un poco a los knedle húngaros, pero son más ligeros y aireados.
Los bollos de levadura al vapor con salsa de fresa son la quintaesencia del almuerzo veraniego en una casa polaca: tan suaves como almohadas, ligeros y a la vez muy saciantes. Combinan el ambiente de los pampuchy de Silesia y los knedle húngaros, pero gracias a la cocción al vapor se mantienen excepcionalmente esponjosos y delicados. Los bollos calientes con la salsa de fresa algo más fresca crean un contraste de temperaturas y texturas que engancha desde la primera ración.
Consejos del chef
Amasa la masa el tiempo suficiente hasta que empiece a despegarse de las manos y del bol: así te aseguras de que los bollos suban bien y queden elásticos. Dales tiempo para levar tranquilamente antes de cocerlos; si los pones al vapor demasiado pronto quedarán compactos por dentro. Durante la cocción al vapor no levantes la tapa a cada momento, porque el cambio brusco de temperatura puede arruinar su esponjosidad.
Sugerencias de servicio
Sírvelos inmediatamente después de la cocción, con abundante salsa de fresa caliente o ligeramente templada y una cucharada de nata agria o yogur natural. Para beber va muy bien un vaso de leche fría o una compota casera de ruibarbo, especialmente en un día caluroso. Es el almuerzo perfecto para un viernes de vacaciones cuando vuelves con los niños de la piscina y quieres algo rápido, dulce, pero aún así caliente.
Ingredientes
- harina (tipo 450–550) - 400 g
- leche (templada, no caliente) - 220 ml
- levadura fresca (se pueden usar 7 g de levadura seca) - 25 g
- azúcar (para la masa) - 3 cucharadas
- huevo - 1 pieza
- mantequilla derretida (templada) - 2 cucharadas
- pizca de sal
- fresas frescas o congeladas - 400 g
- azúcar para la salsa (o más al gusto) - 2 cucharadas
- nata líquida 30% o yogur natural (opcional, para la salsa) - 50 ml
- agua para cocer al vapor (para la olla)
Preparación
- Calienta ligeramente la leche para que esté templada (debe estar caliente al tacto, pero no hirviendo, para no matar la levadura).
- Desmenuza la levadura en un cuenco, añade 1 cucharada de azúcar, 3 cucharadas de leche templada y 1 cucharada de harina. Mezcla, cubre con un paño y deja reposar 10–15 minutos, hasta que empiece a subir y aparezca espuma.
- En un bol grande pon el resto de la harina, añade el azúcar restante, una pizca de sal, el huevo, la masa madre de levadura, el resto de la leche y la mantequilla derretida. Amasa a mano o con batidora de gancho durante 8–10 minutos, hasta que la masa esté lisa, elástica y se despegue de la mano.
- Cubre el bol con la masa con un paño y deja reposar en un lugar cálido unos 45–60 minutos, hasta que doble su volumen.
- Vuelca la masa levada sobre una superficie ligeramente enharinada. Aplánala suavemente con las manos y divídela en 10–12 porciones iguales. Forma con cada una un panecillo redondo.
- Coloca los panecillos sobre una tabla o bandeja espolvoreada con harina, dejando espacio entre ellos. Cubre con un paño y deja reposar 15–20 minutos para que vuelvan a subir.
- Prepara la olla para cocer al vapor: vierte agua y llévala a ebullición. Coloca varios bollos sobre el accesorio para vapor o sobre un paño limpio bien sujeto sobre la olla, dejando mucho espacio porque crecerán. Cubre con la tapa.
- Cuece los bollos al vapor unos 10–12 minutos; no levantes la tapa durante la cocción para que no se bajen. Pasado este tiempo retíralos con cuidado y cuece las siguientes tandas.
- Mientras tanto prepara la salsa de fresa: pon las fresas en un cazo, añade el azúcar y cuece 5–7 minutos a fuego medio, hasta que la fruta se deshaga. Puedes triturarlas con un tenedor o batir con batidora hasta obtener una salsa lisa. Añade nata o yogur si quieres una salsa más cremosa.
- Sirve los bollos calientes cubiertos con la salsa de fresa templada. Puedes espolvorearlos además con azúcar glas.
Conservación
Los bollos sobrantes se pueden guardar tapados en la nevera 1–2 días y recalentar brevemente al vapor o en el microondas cubiertos con un paño húmedo para que no se sequen. También se pueden congelar y recalentar directamente al vapor sin descongelar.