Bocadillo vegetariano de albóndigas de lentejas (meatball sub) Recipe
El meatball sub es un bocadillo largo muy popular en EE. UU., relleno de albóndigas en salsa de tomate y queso fundido. En esta versión, en lugar de carne usamos lentejas y queso, gracias a lo cual el bocadillo es saciante pero más ligero y apto para vegetarianos. El sabor recuerda al clásico bocadillo de albóndigas de las películas, solo que en una versión más vegetal.
Transforma el clásico bocadillo americano de albóndigas en una versión vegetariana saciante, con lentejas y mucho queso, sin perder el carácter reconfortante del original.
Consejos del chef
No tritures las lentejas completamente: deja algunos granos enteros para que las albóndigas tengan mejor textura y no parezcan un puré compacto. Al freírlas, no muevas las albóndigas demasiado pronto: deja que se doren por un lado antes de darles la vuelta para que no se deshagan.
Sugerencias de servicio
Sirve el bocadillo recién salido del horno con una ensalada verde crujiente o con patatas gajo al horno. Para un toque extra, añade unas hojas de albahaca fresca o perejil picado por encima justo antes de servir.
Ingredientes
- lentejas rojas o verdes secas, enjuagadas - 150 g
- caldo de verduras o agua - 400 ml
- pan rallado - 60 g
- queso amarillo rallado, por ejemplo cheddar o gouda - 40 g
- huevo - 1 pieza
- cebolla finamente picada - 0.5 piezas
- ajo finamente picado - 2 dientes
- orégano seco - 1 cucharadita
- salsa de tomate espesa, de brick o de botella - 400 ml
- aceite vegetal para freír - 2 cucharadas
- panecillos para perrito caliente alargados - 4 piezas
- queso mozzarella rallado o en lonchas finas - 80 g
- sal al gusto
- pimienta negra al gusto
Preparación
- Pon las lentejas en una olla, cúbrelas con el caldo, lleva a ebullición, baja el fuego y cuece 15–20 minutos, hasta que estén tiernas y hayan absorbido la mayor parte del líquido. Si queda algo de líquido, escúrrelo. Deja que se templen un poco.
- Calienta 1 cucharada de aceite en una sartén. Añade la cebolla picada y sofríe 3–4 minutos a fuego medio, hasta que se ablande y se vuelva ligeramente translúcida. Añade el ajo y sofríe 1 minuto más, removiendo.
- En un bol mezcla las lentejas cocidas, la cebolla y el ajo salteados, el pan rallado, el queso amarillo rallado, el huevo, el orégano, la sal y la pimienta. Amasa la mezcla con un tenedor o con la mano hasta que los ingredientes se integren bien y la masa quede pegajosa pero moldeable. Si está demasiado líquida, añade un poco más de pan rallado.
- Forma con la masa pequeñas albóndigas del tamaño de una nuez. Colócalas en un plato.
- Calienta el resto del aceite en una sartén. Fríe las albóndigas en tandas durante 6–8 minutos, dándoles la vuelta con cuidado, hasta que estén doradas por todos los lados y firmes. Pásalas a un cazo pequeño.
- Vierte la salsa de tomate en el cazo con las albóndigas, sazona con sal, pimienta y, si quieres, una pizca de orégano. Calienta a fuego bajo durante 10 minutos, hasta que la salsa espese y las albóndigas se impregnen de su sabor.
- Precalienta el horno a 190°C. Haz un corte longitudinal en los panecillos sin llegar hasta el final para formar un “bolsillo”. Colócalos en una bandeja de horno.
- Rellena cada panecillo con varias albóndigas y salsa, y espolvorea con mozzarella rallada. Hornea 5–7 minutos, hasta que el queso se derrita y se dore ligeramente.
- Sirve de inmediato, preferiblemente en un plato, porque la salsa tiende a escaparse del panecillo.
Conservación
Las albóndigas con salsa se conservan en la nevera en un recipiente hermético durante 2–3 días. Caliéntalas suavemente en un cazo antes de montar el bocadillo. El bocadillo ya montado sabe mejor recién hecho y no se recomienda guardarlo mucho tiempo, porque el pan se humedece.
Esta versión de meatball sub demuestra que los clásicos de comida rápida pueden adaptarse fácilmente a una cocina más vegetal sin perder nada de sabor. Las albóndigas de lentejas también funcionan muy bien con pasta o como parte de un plato combinado.